Lucas5, líder en reclutamiento corporativo

Dirección financiera

El CFO que piden las empresas ya no es el de hace diez años

Qué cambió en el perfil del director de administración y finanzas, en qué se distingue del contralor y por qué eso cambia a quién hay que buscar.

El cambio

Lo que la pandemia dejó al descubierto

Hace diez años, cuando una empresa nos pedía un director de administración y finanzas, la conversación giraba alrededor de tres cosas: contabilidad, impuestos y la cartera. Cuentas por cobrar, cuentas por pagar, el cierre mensual a tiempo y el SAT en orden. Si el candidato sabía hacer eso bien, era un buen CFO.

Ese perfil ya no alcanza, y el cambio no fue gradual.

En 2020 empezamos a recibir un tipo de llamada que no habíamos tenido antes. No pedían un contralor para cerrar los libros. Pedían a alguien que les dijera dónde recortar.

La frase que más escuchamos, casi textual, fue esta: no tengo idea de dónde puedo recortar en mi empresa. Eran compañías con treinta años de operación, con sistemas instalados y con equipos de finanzas completos, y no sabían qué línea de negocio les producía más ni cuál les producía menos. No sabían qué gerente comercial sostenía el número y cuál lo arrastraba.

Tenían la información. Lo que no tenían era a alguien que la leyera.

Ahí se partió el puesto en dos. El CFO que administra sigue existiendo y sigue haciendo falta. Pero el que las empresas buscan desde entonces es el que convierte la información en una decisión que se puede defender frente a un consejo.

El perfil

Qué nos piden hoy, en concreto

Cuando levantamos un perfil de dirección de administración y finanzas en 2026, los requisitos que aparecen en la lista no son los mismos que en 2016. Los que se repiten:

  • Reportes precisos de desempeño, no reportes de contabilidad. La palabra que usan nuestros clientes es "accurate": que el número aguante que alguien lo cuestione en la junta.
  • Indicadores por línea de negocio, por región y por producto. No un estado de resultados consolidado, sino la capacidad de abrirlo y explicar qué lo mueve.
  • Herramientas de análisis. Power BI, Excel a nivel avanzado, tableros que se actualicen sin que alguien los arme a mano cada lunes.
  • Presentar a la dirección en tiempo y forma, y en varios casos en tiempo real, durante la junta, con la pregunta encima.
  • Criterio para decir que no. Un CFO que solo reporta es un sistema caro. El que vale es el que entra al comité y defiende por qué una inversión no se hace.

Esa última es la más difícil de encontrar y la que menos aparece escrita en las requisiciones.

Contralor y business controller

El puesto que nació de ese hueco

El business controller y el analista financiero senior crecieron en México por esta razón. No son versiones junior del CFO. Son el puesto que faltaba entre el que registra y el que decide.

En los últimos años hemos cubierto varias de esas posiciones, y el patrón es constante: la empresa no las abre porque creció, las abre porque tomó una decisión importante a ciegas y no quiere repetirlo.

Vale la pena distinguirlos, porque se confunden al momento de contratar. El contralor cuida que la información sea correcta. El business controller cuida que la información sirva para decidir. Son dos trabajos distintos, con dos perfiles distintos y dos rangos de sueldo distintos, y conviene decidir cuál se necesita antes de abrir la búsqueda, no después.

La evaluación

Por qué esto cambia a quién hay que buscar

Aquí está la parte que nos cuesta explicar y que importa más.

Un perfil que analiza y defiende números frente a un consejo no se evalúa leyendo un currículum. Se evalúa preguntándole cómo llegó a una conclusión incómoda y qué hizo cuando el director general no estuvo de acuerdo. Esa conversación la puede sostener alguien que se ha sentado en ese lugar.

Mayra Ortega, directora general de Lucas 5, pasó catorce años en el sector financiero antes de dedicarse a esto. Fue directora de tesorería internacional de un grupo financiero y directora general de su empresa de factoraje. Cuando entrevista a un candidato para una dirección de finanzas, sabe qué se siente llegar a un comité de riesgos sin la información completa, y sabe distinguir a quien lo ha vivido de quien lo estudió.

Lo decimos porque en esta industria hay mucha gente que llegó a la selección de ejecutivos desde la psicología o desde recursos humanos, sin haber operado nunca un área. Para evaluar a un especialista eso funciona. Para evaluar a quien va a sentarse en una dirección, no: no se puede calificar un puesto en el que nunca se estuvo. Hay que haber llegado al puesto para saber lo que significa sentarse en un comité de riesgos o en un consejo de administración y entender cómo se maneja.

En Lucas 5 cada búsqueda la atiende uno de los dos socios de forma directa, y eso lleva así unos dieciocho años. No hay un equipo de reclutadores intermedio. Es una decisión deliberada y tiene un costo: no podemos tomar cualquier volumen. También tiene una consecuencia que a nuestros clientes les sirve: la persona que le presenta la terna es la misma que entrevistó a los candidatos.

El proceso

Cómo se ve el proceso por dentro

Entre el ochenta y el noventa por ciento de las entrevistas las hacemos por video, y en posiciones de dirección siempre hay al menos una cara a cara. No es una preferencia de comodidad. Un director se evalúa en cómo se comporta en una sala, no en cómo se ve en una pantalla.

Presentamos de tres a cinco candidatos por búsqueda. No más. Una lista de diez significa que no entendimos el puesto y que estamos pasando el trabajo de filtrar al cliente.

El plazo que manejamos es de tres a cuatro semanas para presentar la terna, en todos los niveles, incluida la dirección general. Quien prometa dos está mandando los primeros currículums que le salgan de una base de datos.

Si la empresa opera con una matriz en el extranjero, los reportes del proceso se entregan en inglés. Nos han contratado desde Italia y desde España para cubrir posiciones en México, y en esos casos la documentación en inglés deja de ser un detalle.

Antes de empezar

Qué le decimos a una empresa que está por abrir esta búsqueda

Tres cosas, siempre, antes de empezar.

Primero, defínanos qué decisión quiere que esta persona tome. No el organigrama ni el tamaño del equipo. La decisión. Si la respuesta es "que cierre el mes a tiempo", el puesto es de contraloría y cuesta menos. Si la respuesta es "que me diga dónde estamos perdiendo dinero", es otro perfil y otro sueldo.

Segundo, revise si ya tiene a alguien adentro. Antes de abrir la búsqueda vale la pena mirar dos niveles abajo del puesto. A veces la persona que puede ocuparlo ya está en la empresa y lo que falta no es contratar, sino que alguien la voltee a ver. Si después de ese ejercicio la respuesta sigue siendo que hay que salir al mercado, la búsqueda arranca con el perfil mucho más claro.

Tercero, defina qué pasa si la persona no funciona. Respaldamos nuestro trabajo con un año de garantía en cada contratación, desde los especialistas, mandos medios, alta gerencia hasta la dirección general. Eso no es un argumento de venta: es lo que nos obliga a cuidar la estabilidad y la cultura del candidato antes de presentarlo, porque si la persona dura menos de un año nos cuesta a nosotros tanto como al cliente.

Sucesión

La pregunta que casi nadie hace: quién sigue

Una empresa que acaba de cubrir una dirección de finanzas suele dar el tema por cerrado. Vale la pena abrir otro antes de que se cierre.

Debajo de ese puesto normalmente hay dos o tres personas que podrían llegar ahí en cuatro o cinco años, y casi nunca están identificadas. En las empresas que las identifican, la siguiente búsqueda de dirección se resuelve por dentro y no vuelve a costar una búsqueda externa.

En México a ese grupo se le llama talento de alto potencial. En inglés el término que usan las áreas de recursos humanos es "high potential", o "HiPo" abreviado, y así lo buscan cuando arman programas de desarrollo. Conviene saberlo si su matriz está en el extranjero y la conversación sobre sucesión llega en inglés.

Lo decimos porque el perfil que describimos arriba, el que lee la información y defiende una decisión, no se forma en un curso. Se forma dándole a alguien un problema de negocio con consecuencias y acompañándolo mientras lo resuelve. Esa es una decisión de dirección general, no de recursos humanos.

El mercado

Dónde está el mercado hoy

Los puestos que manejamos arrancan en los treinta mil pesos mensuales y suben de ahí. En administración y finanzas, el movimiento está en las direcciones de administración y finanzas y en el business controller, en compañías con suficiente complejidad para necesitar el análisis y sin un área corporativa que lo resuelva sola.

Lo que no hacemos es volumen de puestos bajos. Es una definición nuestra y conviene decirla de frente, porque le ahorra una llamada a quien busca otra cosa.

Si está armando una dirección de administración y finanzas, o no tiene claro si lo que necesita es un contralor o un business controller, háblenos y lo platicamos. Esa conversación aclara el perfil antes de que empiece la búsqueda.

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